profunda incertidumbre rodea el momento en que la economía regional volverá a reactivarse.
Según explicaron ayer el economista Manuel José Correa y la seremi de Economía, Natalia Easton, la falta de certeza científica sobre el momento de salida de la crisis sanitaria, ha afectado seriamente las expectativas, al punto que ambos coinciden en una premisa dolorosa: Mientras no haya una vacuna para el coronavirus, será difícil que la actividad económica se reactive plenamente a nivel internacional, nacional y regional.
Sin embargo, por ahora, lo que más importa es el momento en que la caída tocará fondo y la situación empezará su camino a la normalización. Y aquí las visiones son diferentes.
Correa
Para el economista Manuel José Correa, “la crisis económica no va a ser breve, la estrategia de desarrollo regional buscaba potenciar y diversificar la actividad económica pero ésta fue constantemente cuestionada sobre todo durante el anterior gobierno en materia de inversión salmonera, minera, así como la actividad industrial desarrollada en Tierra del Fuego… y ese cuestionamiento permanente a la actividad económica, no salió gratis para la región”.
Correa agrega lo que él llama “el estallido violento” y la actual crisis del coronavirus, “todo ello ha menoscabado mucho la actividad económica regional”.
Como resultado, “mientras no exista vacuna vamos a estar con una actividad económica deprimida, en todos los planos, porque se mantiene el miedo a invertir pues no hay confianza en las condiciones de miedo, afecta totalmente las expectativas, porque falta algo esencial en toda inversión y que es la confianza”.
Con todo, Correa considera que la acción del Gobierno ha sido la correcta, tanto en el corto plazo como en el largo plazo, al ayudar tanto a las empresas como a los trabajadores.
– El economista José Vera Giusti cree lo contrario, que las políticas están mal diseñadas.
“Él está equivocado. Para que haya una pronta reactivación lo primero es que haya empresas para que empleen a los trabajadores y el gobierno ha buscado darles oxígeno a las empresas para que sigan existiendo y también ayudar a los sectores más vulnerables.
Easton
La seremi de Economía, Natalia Easton, admite que el segundo trimestre tendrá cifras especialmente negativas en todos los ámbitos, debido a la cuarentena que se instaló en Punta Arenas por todo el mes de abril, lo que se traduciría en una caída del crecimiento de hasta dos dígitos.
A futuro, coincide en que la falta de una vacuna para el coronavirus afecta las expectativas de plena reactivación a nivel internacional, nacional y regional. “Como Gobierno tenemos la confianza en que ya durante el tercer trimestre, es decir de junio a agosto, sea posible superar las caídas más profundas y, para entonces, se empiecen a retomar algunas actividades que se habían paralizado, como el comercio que ya abrió sus puertas, el mejoramiento de las cifras y que para entonces se pueda ir controlando la crisis sanitaria”.
Hacia fin de año, el Gobierno tiene la confianza, además, que la base de comparación está marcada por el estallido social del año pasado, con lo cual las cifras de este año también se verían favorecidas.
-¿Qué opina de las críticas del economista Vera Giusti que considera que la crisis se agravará?
“Lo que buscamos como Gobierno es que las empresas puedan sobrellevar lo mejor posible esta crisis para así proteger el empleo. De esta manera, con la Ley de Protección del Empleo y el Fogape, buscamos en primer lugar que se pueda mantener el empleo y que las personas que trabajan en los sectores más afectados, como el comercio o el turismo, puedan mantener su vínculo laboral durante esta crisis y retomar así mucho más rápido la productividad cuando la actividad económica se reactive. Además, hemos generado una serie de medidas para inyectar recursos a los sectores más vulnerables”.