El cauce del río de La Mano, desde la calles Prat-Miraflores hasta el curso superior del sector semi rural fue, hasta hace un tiempo, un depósito de desperdicios, neumáticos y colchones en desuso y otras basuras.
El paisaje contaminado era capaz de deprimir a los residentes más optimistas.
Pero decidieron poner la lamentable situación en conocimiento de la Dirección de Ornato y Aseo del municipio de Punta Arenas ante el volumen de la basura lanzada al cauce del río.
Esa dirección municipal, hace ya dos semanas, acogió la solicitud de los vecinos de las poblaciones “Domingo Espiñeira”, por el sur, y las de los vecinos residentes en las poblaciones “Nuevo Horizonte” y “Pablo Neruda”, por la otra orilla del río.
Y se decidió desplazar al sector un equipo de limpieza integrado por 35 personas, dotadas de los implementos necesarios y apoyados por los vehículos disponibles en esa repartición municipal.
Al cabo de una semana, ese equipo de limpieza avanzó desde un punto situado en la calle Prat con prolongación Miraflores en dirección al curso superior del río de La Mano.
Retiraron una cantidad voluminosa, pero de volumen y peso indeterminado e indeterminable, ya que allí había neumáticos, restos de electrodomésticos, de maderas, materiales de construcción, ramas de árboles, colchones usados y restos de mobiliario, todo lo cual fue llevado al vertedero municipal.
Sin embargo, al cabo de un par de días, los irresponsables y antisociales de siempre, de ayer, de hoy y, ojalá no de mañana, repitieron la desagradable tarea en contra de la comunidad puntarenense.
Reaparecieron los neumáticos en desuso, las ramas cortadas de algunos árboles, restos de material de la construcción, basura y desperdicios de todo tipo, por ejemplo, la casita de un perro hasta con una frazada y el colchón canino pertinente, especialmente en la prolongación de calle Miraflores en dirección al río.
Más arriba, cerca del badén de calle Martínez de Aldunate, el deprimente espectáculo se repitió, aunque en forma parcial.
Curso arriba, donde las aguas del río aún son claras y transparentes, se formó una especie de dique con neumáticos usados y otras basuras, pero dejando las riberas del cauce todavía limpias.
Aún así, el esfuerzo de los 35 trabajadores, la planificación, la ejecución y el retiro de la basura, aparece, finalmente, como inútil, aunque la basura fue retirada en su mayor parte.
Pero lo que ha podido erradicar es la actitud de sujetos antisociales que no respetan ni cuidan el medio ambiente y alteran la calidad de los vecinos de sectores urbanos, como, en este caso, los que son ribereños del Río de La Mano.-