Así lo indicó el juez Alejandro Aguilar, quien en la lectura del dictamen agregó que el jugador de Universidad de Chile quedó con su licencia de conducir suspendida por dos años -de los que ya abonó 538 días- y deberá pagar las costas. Además, Herrera -quien no estuvo presente en la audiencia- será vigilado durante un año por Gendarmería y estará sujeto a firma mensual ante el Cuarto Juzgado de Garantía. Incluso, y en el caso de que el portero se radique fuera del país, éste podría hacerlo en el Consulado si dicho tribunal lo autoriza dado que en ocasiones similares se ha accedido a este beneficio. Una vez conocido el castigo, la defensa del jugador -encabezada por el abogado Felipe Barruel- destacó que el tribunal “acogió la solitud”.