La paciente, embarazada de 27 semanas, debió ser sometida ayer a una cesárea para resguardar la salud de su hijo Emilio, quien ahora se encuentra en buenas condiciones en la Unidad de Cuidados Intensivos del Servicio de Neonatología del Hospital. Oriunda de Quillota, Katherine debió ser trasladada a Santiago debido a una falla hepática fulminante, la cual provocó que el embarazo debiese ser interrumpido de emergencia.