Después de los críticos días que la magallánica Marisel Márquez Almonacid sufrió esperando un trasplante de hígado para seguir viviendo, ahora, gracias al éxito de la operación, volvió a nacer y lentamente comienza a llevar una vida normal.
Así lo ratificó desde Santiago, vía telefónica, la madre Teresa Almonacid, a quien le faltan palabras para agradecer tantas muestras de cariño para su hija. “Le doy las gracias a todos los que oraron por ella porque realmente lograron lo que se produjo: el milagro”.