La población Cardenal Raúl Silva Henríquez se creó en 1999. En ese lapso hubo como tres juntas de vecinos, pero sus directivas no supieron funcionar y literalmente hicieron lesa a la gente. Hicieron beneficios, hicieron trabajar a la gente y, al final, se mandaron a cambiar, entonces no hubo junta de vecinos durante mucho tiempo, por lo cual este lugar se le pasó en comodato al Centro Yoppen”, contó.
Esta situación ha impedido que puedan postular a proyectos en benefio de la sede, según explicó Hernández, pues legalmente la sede que ocupan no es de su propiedad.
La dirigenta añadió que desde hace por lo menos cuatro meses están esperando por el equipamiento prometido por el municipio local (60 sillas y diez mesones).
Actualmente la organización vecinal cuenta con 284 inscritos, de los cuales sólo 20 a 15 personas asisten a reuniones mensualmente.
“Falta apoyo de los vecinos en esta población. Lamentablemente hay gente que sólo viene cuando hay beneficios. Esas 20 a 15 personas que asisten a las reuniones son las que vienen siempre, haya o no beneficios, porque les gusta trabajar y estar enterada de lo que está pasando. Los demás vienen cuando hay problemas, cuando hay conflicto; ahí aparecen”, se queja Hernández.
“Uno hace esto por amor al arte; entrega mucho tiempo de su vida ejerciendo un cargo vecinal, lo que muchas veces no es valorado por la misma gente. Hay vecinos que por más que uno quiera hacer cosas, las echan abajo (sic). No cuentas con su apoyo”, agregó.
Mal uso de multicancha
En opinión de la dirigenta, otros de los problemas importantes que afectan a esta junta de vecinos del sector norponiente de Punta Arenas, se encuentra el uso “alternativo” que la han dado muchos jóvenes a la multicancha, ubicada en calle Los Salesianos, casi esquina Hornillas . Al respecto, Hernández lamentó que dicho recinto deportivo y de recreación, entregado a la comunidad en 2008, se haya convertido en un lugar donde los jóvenes se reúnan a beber alcohol y a hacer escándalo. “He recibido hartos reclamos de los vecinos que colindan con la multicancha, que alegan porque los jóvenes se ponen a gritar. Ya hemos hablado con Carabineros, para que el Plan Cuadrante haga rondas más seguidas”, dijo.
La tenencia irresponsable de mascotas, por parte de varios vecinos, también ha repercutido en que exista gran cantidad de canes en las calles de esta población. “Ahora se están sumando los gatos. (…) Hay mucha gente que tiene perros y no se preocupa de ellos, simplemente. Si no tienen cerco en sus casas, ¿para que tienen perros? Hay personas que tienen tres o cuatro, los que a veces no dejan pasar a los peatones”, señaló, añadiendo que en el sector existe una esquina en particular en donde “perro que llega, perro que se la da de comida”, sin querer dar más detalles, por temor a represalias.
“Uno arriesga muchas cosas acá, siendo dirigenta. Hay cosas que no puedes hacer, porque pones en riesgo a tu familia. Puedes tener la mejor intención, pero no sabe cómo va a reaccionar la gente”, manifestó Hernández.
Otras de las críticas formuladas por la presidenta vecinal es el no haber escuchado en todos sus detalles el proyecto de un hogar para menores al lado del Centro Comunitario de Salud Familiar (Cecosf) Mateo Bencur, en calle Juan Ruiz Mancilla, casi esquina Manantiales. Hernández asegura que este recinto no albergará a adolescentes y jóvenes infractores de la ley, si no, que no pueden ser mantendios por sus padres o familiares.
Lo positivo
Junto con destacar la presencia del Cecosf “Mateo Bencur, Claudina Hernández también destacó el “Proyecto recreativo infantil con una mirada de prevención en drogas y alcohol”, que ejecutarán en conjunto con la Escuela de Formadores Comunitarios en el Abordaje de las Adicciones y Situaciones Críticas Asociadas (EFAD), con financiamiento del Fondo Mixto del Mideplan por casi $ 4 millones.
El proyecto beneficiará a 30 niños y niñas, de entre seis y 12 años, quienes participarán en actividades como visitas a museos y paseos guiados al Fuerte Bulnes, Río Verde, Estancia Pecket Harbour, Club Andino e Instituto de la Patagonia. Los menores pueden incribirse, hasta el 7 de mayo, en la sede de la junta de vecinos, ubicada en calle Hornillas esquina Los Salesianos (fono 211115).