La manifestación, que terminó con al menos siete detenidos por desórdenes, se unió a la tendencia impulsada por la Asociación Mundial de Ciclistas Desnudos (WNBR, por su sigla en inglés), para crear conciencia sobre los derechos de estos deportistas. Las autoridades no autorizaron la actividad, lo que de todas maneras no amilanó a los pedaleros que llegaron al lugar.