Los trabajos constaron del remozamiento de la fachada del edificio situado en Avenida Eduardo Frei esquina calle Manantiales, además del sellado del ala sur la que había sido víctima de los embates del clima, espacio donde además se habilitaron las nuevas dependencias para la “guardia nocturna”, equipo de voluntarios que queda dispuesto cada noche en caso de emergencia.
Las obras pudieron realizarse mediante un proyecto otorgado gracias a la gestión del Consejo Regional de Bomberos con fondos provenientes de la Junta Nacional de Bomberos y de la Subsecretaría del Interior.
Además, con medios propios de la compañía se financió la implementación de las nuevas dependencias destinadas a los “guardianes” de la unidad, con un monto superior a los 4 millones de pesos, a fin de brindarles el mínimo de comodidades a los voluntarios que cumplen la labor de resguardo nocturno, explicó Pavez.
Cabe señalar que esta compañía, fundada el 19 de enero de 1901, pertenece a la confederación de bombas chileno – alemanas, y cuenta en la actualidad con alrededor de 35 miembros, de los cuales en su mayoría son voluntarios activos, orientados al control de incendios en el sector nor-poniente de la ciudad.