Las parroquias de la ciudad de Punta Arenas recibirán hoy a miles de fieles, cuyos hijos, hijas y, en algunos casos, personas mayores, que se han preparado para recibir la Primera Comunión.
Ese acto de fe tiene especial significado para los más pequeños ya que precisamente el 8 de diciembre se celebra la festividad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, la madre de Jesús, el Hijo de Dios hecho Hombre.
A partir de las diez de mañana, estarás abiertas las puertas de las iglesias católicas de Punta Arenas, tanto la del Padre Pío, en el grupo residencial Archipiélago de Chiloé; en la del Barrio San Miguel; en el Santuario María Auxiliadora; Cristo Obrero; en la dedicada a Santa Teresa de Los Andes, en la Villa Alfredo Lorca y en la que guarda la tradicional imagen y devoción del Nazareno de Cahuach, en la parte alta de la población El Pingüino.
El obispo de Punta Arenas, monseñor Bernardo Bastres, oficiará la misa de las 11 horas en la Iglesia Catedral, durante la cual decenas de niños y niñas recibirán su primera comunión.
Algo de historia
La devoción por la Virgen María es uno de los principales pilares de la fe católica ya que ella fue la madre de Jesucristo, el Hijo de Dios hecho Hombre para redimir a la humanidad del pecado original.
María, preservada de todo pecado original o mancha, al decir de San Irineo de Lyon, jurista romano del Siglo II de nuestra era, señaló que “El nudo de la Desobediencia de Eva quedó suelto por la Obediencia de María”.
Sin embargo, el Evangelio de Lucas ya establecía las bases del dogma católico en el saludo del Arcángel Gabriel a la madre de Jesús cuando, al visitarla, le dice, según el apóstol, “Dios te salve, María, llena eres de gracias, El Señor es contigo y bendita tú eres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús”.
El imperio español ya celebraba a la Virgen María desde el año 1644 y toda la iglesia, desde el año 1708, lo cual se replicó en el Reyno de Chile, desde el inicio de la Conquista y se acentuó durante la Colonia.
Actualmente, la devoción por la Virgen María no sólo se extendió por todo el país y por otras nacionales latinoamericanas – en las cuales también se ha declarado festivo – sino que se acentuó en forma más que notable.
Prueba de ello son las peregrinaciones masivas, por ejemplo, al Santuario de Nuestra Señora – la Virgen María – en la localidad de Lo Vásquez, cercana a Casablanca, en la región de Valparaíso o la procesión de miles de fieles hacia el Cerro San Cristóbal, en cuya cima se yergue una imagen de la Virgen María, sólo por citar dos lugares en Chile.