La mujer se desempeñaba como secretaria del Centro Médico Banmédica, ubicado en calle O’Higgins 901, donde tenía consulta una sicóloga a quien la acusada le prestaba servicios. En tales circunstancias tenía acceso a los talonarios de boletas de la profesional y la confianza de ella para llenar los datos en dichos documentos y era persona reconocida en las Isapres como representante de la sicóloga. Entre enero y febrero de 2008, estando la sicóloga de vacaciones, la acusada sustrajo uno de los talonarios de boletas de la profesional y procedió a realizar maniobras fraudulentas que le reportaron alrededor de un millón y medio de pesos.
Por ejemplo, falsificó la firma de la sicóloga y hacía figurar atenciones profesionales inexistentes, incluso familiares de la acusada, extendiendo certificados y procediendo a concurrir a Isapres y obtener los reembolsos respectivos, por cuanto se apropiaba de los dineros en perjuicio de las instituciones de salud. Incluso esto le significó a la profesional afectada ser objeto de una investigación por parte de las Isapres.