En uno de los últimos episodios de violencia que sufrió la víctima, el marido la maltrató con insultos, ridiculizándola, humillándola y descalificándola. Tiempo después nuevamente fue agredida de palabra por su cónyuge, debiendo solicitar la afectada la presencia de Carabineros. En vista del número de denuncias efectuadas por la esposa, el Tribunal de Familia de Punta Arenas, entendiendo que los hechos configuran una situación de maltrato habitual, le impuso al imputado la medida cautelar de prohibición de acercarse al domicilio de la víctima por un periodo de treinta días, medida que posteriormente fue prorrogada por un plazo de ciento ochenta días. Sin embargo, el esposo continuó maltratándola sicológicamente, acosándola y humillándola frente a terceras personas.
Como consecuencia de esta violencia sicológica, “la mujer presenta características de crisis ansiosa, carece de confianza en sí misma y adolece de inestabilidad emocional”.