“La diferencia de un homicidio frustrado u homicidio consumado, el de tentativa es cuando la persona comienza a ejecutar un hecho, pero no realiza todo lo necesario para consumarlo, en este caso hubo un anticipo que lo iba a matar, se dirige con el arma blanca, pero es la propia víctima que interviene para evitar que esto ocurra”.
Así explicó el fiscal Fernando Dobson por el delito que formalizó ayer a un joven de 20 años que tuvo su noche de furia agrediendo a asistentes a una céntrica discoteque de Punta Arenas y amenazando de muerte a guardias.
Según lo informado en formalización de la investigación, el imputado César Antonio González Bustos, de 20 años, se encontraba al interior de la discoteca Templo, ubicada en Pedro Montt Nº 927, cuando clientes sindicaron al imputado de estar provocando conflictos.
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