A la medianoche del sábado el reloj se atrasó en una hora. Comenzamos, así, el horario de invierno, cuando aclara más temprano, pero se oscurece más temprano, también.
A muchas personas esta situación los deprime, sin embargo, en una consulta ciudadana, la mayoría de los encuestados se mostró indiferente o a favor del cambio de horario, contrario a lo que podría pensarse: de los siete consultados, tres manifestaron su rechazo a la medida gubernamental.
Una de ellas fue Stephanie Villegas, de 17 años, estudiante de secretariado indicó quien señaló que: “Tengo que levantarme más temprano. La verdad, encuentro que debería ser siempre el mismo horario, no cambiar, porque me acomadaba el horario antiguo”.
Una opinión similar tiene Nélida Cárdenas, dueña de casa de la Población La Concepción, quien indicó que “esos cambios de horarios no sirven. Aquí, en Magallanes, siempre estamos como en invierno, como a oscuras. Entonces, esa medida a nosotros no nos sirve; eso está bien para el Norte, porque allá hay sol y calor. En cambio acá, siempre hay frío. Debería ser siempre el mismo horario, porque, al final, no hago economía. En cuanto a la luz, gasto lo mismo”.
La agente de ventas de créditos Andrea Cárcamo también manifestó su disconformidad. “La verdad es que me ha afectado. Me descontrolé con los horarios del colegio, del almuerzo y de la colación. Hubiese preferido que nos quedáramos con la hora antigua. Claro que para los niños, que van a clases, es preferible que esté claro. Pero para mí era más cómodo el horario antiguo, porque usaba el bus antes. Y ahora yo tengo que ir a dejarlos y andar ‘a las carreras”, dijo.
“Me da lo mismo el cambio de horario. Tengo que levantarme a trabajar temprano igual”, expresó, por su parte, Luis Rozas, albañil de la misma población.
Asimismo, Danilo Fernández, trabajador de un hotel, afirmó que “el nuevo horario no me ha afectado para nada. A lo mejor a la demás gente le parece mal el nuevo horario, pero a mí, no”.
Lo mismo opinó José Águila, cuidador del estacionamiento de calle Chiloé. “Me da lo mismo, porque siempre me he levantado a las siete de la mañana. Pero estoy de acuerdo sólo hasta cierto punto con que se haya cambiado el horario, porque oscurece muy temprano”.
Finalmente, Celina Sánchez, propietaria de una peluquería y vecina de Pampa Redonda, sí apoya esta medida. “A mí no me afecta en nada, me agrada el horario de invierno. Hay que levantarse a trabajar igual”.