“No tenemos indicios de que se hayan producido bajas civiles”, aseguró a EFE un oficial de los aliados, quien afirmó además que todos los objetivos de las operaciones del viernes “eran edificios usados con fines militares”.
El ataque aéreo lanzado sobre Brega, a 800 kilómetros de Trípoli, alcanzó varios “comandos y centros clave de control”, según explicó el oficial.
Algunos de estos comandos y centros estaban instalados en edificios civiles abandonados y ocupados por militares afines al régimen de Muammar Gaddafi y la OTAN decidió bombardearlos tras constatar que eran utilizados exclusivamente con dicho fin.