Los supuestos hechos habrían ocurrido los años 2008 y 2009, dentro de la jornada escolar. La primera vez, bajo una escalera del primer piso del establecimiento, de uno de los pasillos, el acusado se habría acercado a la menor y le efectuó tocaciones con sus manos en la vagina y pechos, y la sometió a otros actos de connotación sexual. La niña declaró que el sujeto le señaló que no dijera nada a nadie de lo sucedido, o de lo contrario sería expulsada del colegio.
Una situación similar ocurrió al año siguiente, con la diferencia que la menor habría sido llevada por el paradocente a una oficina, donde repitió las tocaciones.
El fiscal Fernando Dobson pide que esta persona sea condenada y sentenciada a cinco años de presidio.