Según ha trascendido, algunas compañías habrían manifestado que lo ideal sería derribar los muros laterales del recinto, puesto que el deterioro que presentan hacen más seguro esta medida que sólo restaurar las áreas más dañadas por la antigüedad que poseen. Esto significaría que el costo del trabajo podría llegar a los $ 5 mil millones, monto lejano a los cerca de $ 2.500 millones que dice requerir el actual proyecto. En tanto, si el Gobierno Regional no gasta este 2010 el monto que iba a ceder al municipio con este fin, podría perder los recursos.