Presidente Boric y la libertad de informar

Se equivocó gravemente el Presidente Gabriel Boric al señalar “tenemos muchas buenas noticias que dar. Yo cuando veo los titulares de los diarios, en verdad leo poco los diarios, pero es impresionante el afán por preferir las malas. Yo no sé cómo los que siguen leyendo los diarios, El Mercurio, La Tercera, La Segunda, no sé cómo queda su corazón después de esto, porque pareciera que viviéramos en un país infernal y no estamos en eso”, durante su participación en el Encuentro Anual de la Industria de Sofofa.

Al Mandatario magallánico se le olvida que si no fuera por los medios nacionales no habría ningún control sobre el manejo del Estado y estaríamos en frente de una multiplicación de casos Fundaciones o ilícitos como el robo de computadoras desde el Ministerio de Desarrollo Social que nadie informaría.

Y los medios de comunicación de esa forma pasaríamos a ser cómplices de un descalabro que se cometen a diario en el sector público y que el mismo Boric hoy como Jefe de Estado sabe bien que ocurren y se da cuenta de los numerosos errores cometidos y que siguen siendo pagados por cada uno de los chilenos de a pie con los altos impuestos que pagamos por solo vivir en un país, al que el mismísimo Mandatario se ha negado a bajarle el costo de la vida con eliminación de innecesarios impuestos específicos a los combustibles que encarece todos los productos, por ejemplo, que consumimos en la propia región que lo vio nacer.

Boric se equivoca nuevamente al criticar la labor periodística, teniendo un hermano que ejerce la misma profesión que cada uno de nosotros. El Presidente le falta el respeto a cada uno de los trabajadores de los diarios El Mercurio, La Tercera y La Segunda, y de paso a cada una de las familias que han ido creciendo gracias a la labor incansable de cada uno de los empleados de estas empresas periodísticas.

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