Los altos precios internacionales de las materias primas y los alimentos tienen como principal efecto en la economía chilena un aumento relevante de la inflación.
En los tres primeros meses del año, el IPC acumula un 1,3% de incremento, mientras que si se toman como referencia los 12 ultimos meses el indicador se eleva a 3,4%.
Por ello, el presidente del Banco Central, José de Gregorio, afirmó que “queremos que la inflación esté en 3% en un horizonte de dos años. En algún momento se puede desviar. Podemos traerla en forma rápida, pero eso tiene costos. Por eso vamos a hacerlo de manera gradual”.
El titular del ente rector, formuló estas declaraciones al participar en un encuentro organizado por la Asociación de Industriales Metalúrgicos y Metalmecánicos (Asimet). En la ocasión, De Gregorio proyectó que la inflación efectiva superará el 4% por un par de trimestres para cerrar 2011 con un 4,3%.
El rango meta que maneja el Banco Central para la inflación es entre un 2% y 3%, por lo que la estimación de analistas privados que estiman que el costo de la vida al cierre de este año puede subir incluso a un 5,5%, se escapa completamente de la misión que tiene el ente rector de controlar las alzas de precios.