La vivienda, utilizada cómo bodega de un almacén cercano, comenzó a inflamarse luego de que, presumiblemente, alguien arrojara un cigarrillo o elemento incandescente a un ducto de evacuación de aguas que tiene en un costado, lo cual habría sido el origen del siniestro.
El fuego pudo controlarse en pocos minutos sin pasar a mayores.