Fue preso político en el Estadio Chile, hecho que marcó su vida y lo
fue desvaneciendo lentamente,
hundiéndose poco a poco en un silencioso abandono material, que lo llevó
a la muerte en 1990, a los 75 años de edad.
Conmemorando los 25 años de la muerte de Cárdenas, “Descontexto
Editores” publicó la antología “El
viajero de las lluvias”, impulsado por Juan Carlos Villavicencio y Carlos
Almonte. El libro fue presentado en la región por el diputado Gabriel Boric y
los escritores Ramón Díaz Eterovic y Oscar Barrientos Bradasic.
En poco más de cien páginas, este cuidado volumen es una muestra de
los cuatro libros de poemas que Cárdenas publicó; “Tránsito breve”, “En el
invierno de la provincia”, “Poemas migratorios” y “¿Qué, tras esos
muros?”, y obra póstuma; “Vastos imperios”.
Además, incluye un prólogo de Ramón Díaz Eterovic, un par de
entrevistas a Cárdenas y un epílogo con
fragmentos de una conversación en que Jorge Teillier recuerda al que fuera uno
de sus mejores amigos, cuyas circunstancias de muerte, según él, fue “un
abandono total, un un sentimiento amargo”.
“Somos todos un poquito culpables”, el mismo Teillier comenta y agrega
que la constante presencia de Magallanes en la poesía de Cárdenas, no es una
mera referencia geográfica y nostálgica, sino que se proyecta como un espacio
metafísico.
En uno de sus poemas, Cárdenas, escribe “Para no olvidar las historias
de los viejos cuatreros que conversan con la pausada voz de las pampas, el
viento debe andar escondido, arañando las puertas de los galpones a los que
nadie quiere ir en busca de leña”.
Cerrando la antología los editores incluyeron una sección titulada
“Trizas”, hecha sólo con fragmentos de poemas, a veces de un solo verso, como
esta línea enigmática: “Atrás no navegan otras islas”, fragmentos que reflejan
otro aspecto de la poesía de Cárdenas y
su filosa fragilidad, como de espejo quebrado.