Ana María Rogosich tiene una casa esquina en la Villa Club Hípico. El muro que está al costado de su vivienda lo ha pintado y estucado varias veces, pero siempre vuelven a rayarlo; es por esta razón que ahora prefiere dejarlo como está.
Lo mismo le ocurre a Carlos Bustos, vecino del Barrio 18 de Septiembre hace más de 15 años. Desde que vive en la población su casa no se salva de los constantes rayados. En el mismo sector, Melba Pacheco cree que son jóvenes que van de otros sectores hasta el barrio a rayar su casa.