Rodrigo Álvarez: la carta más anhelada de la UDI para barajar su naipe en Magallanes

La Unión Demócrata Independiente está tomando un rol
preponderante en el rearmado de la oposición en Magallanes. Hace unos meses
visitó la región el presidente nacional del gremialismo, Hernán Larrain, y
dictó el norte a seguir: Fernando Paredes encabeza a la UDI para la confección
de las listas de candidatos a alcaldes y concejales. Y en los próximos días se
anuncia un nuevo periplo de Larrain a la zona más austral, para chequear en
terreno cómo va el avance de cara a las elecciones del 23 de octubre de 2016.

Pero donde la Unión Demócrata Independiente perdió su
hegemonía en Magallanes fue en el Parlamento. Desde Rodrigo Álvarez Zenteno, en
2009, no volvieron a tener parlamentarios que los representaran.

Y por estos días, el nombre del ex ministro de Energía
volvió a surgir.

Además de ser puntarenense, Álvarez dejó buenos recuerdos en
la derecha magallánica.

El año 1997 resultó electo diputado tras el socialista Pedro
Muñoz Aburto (19.948 votos, con 34,15%). El ex alumno del Liceo San José
alcanzó 13.570 sufragios con un 23,23%.

Su nombre a fines de la década de 1990 agarró notoriedad no
sólo en Magallanes, sino también a nivel nacional dentro de la UDI. Pero en el
Distrito 60 alcanzó tal popularidad que en 2001 obtuvo la primera mayoría para
resultar reelecto como diputado.

En esa contienda y representando al pacto Alianza por Chile,
Álvarez logró 26.081 (41,76%) contra 17.302 votos  (27,7%) de Pedro Muñoz. Ambos se mantuvieron en la Cámara Baja. Si
se analizan esas cifras, mientras Álvarez casi dobló su votación, Muñoz bajó en
más de 2 mil votos.

Su tercera reelección se produjo en 2005, cuando resultó
electo junto a la democratacristiana Carolina Goic Boroevic (17.766 votos con
27,1%). El UDI logró 15.876 sufragios con 24,22 por ciento de los votos.

A esas alturas el nombre de Álvarez ya había tomado peso
dentro del gremialismo nacional.

Formó parte de la directiva nacional de la UDI, siendo
elegido uno de sus vicepresidentes para el período 2006-2008, junto a Evelyn
Matthei, Andrés Chadwick, Gabriel Villarroel y Jacqueline van Rysselberghe.

Y como diputado alcanzó gran notoriedad en 2007, cuando fue
el primer orador en la interpelación contra el entonces ministro del Interior,
Belisario Velasco.

No obstante, lo anterior comenzaba a alejar a Álvarez de su
región, de sus orígenes, de sus amigos.

Continuas intervenciones en medios escritos nacionales y
entrevistas en televisión con alocuciones lo terminaron por  consagrar como un líder de opinión y
referente de la UDI.

Mientras en Magallanes
algunos ya expresaban su preocupación, porque la derecha perdía potencia y
aparecían otros líderes políticos que acaparaban fuerzas.

El año 2009 fue electo
presidente de la Cámara de Diputados. Una de las tareas más recordadas de en
ese entonces, fue establecer una reforma radical al sistema de asignaciones
parlamentarias y funcionamiento del Congreso.

Sin embargo, ese posicionamiento a nivel nacional lo llevó a
pensar en dejar Magallanes por una distrito más emblemático en la Región
Metropolitana. Las razones para irse las dio a conocer el mismo en su momento,
señalando que la UDI requería de su presencia en forma más presente en Santiago
y es por eso que en 2009 decide postularse por el Distrito 21 de la Región
Metropolitana, que abarca las comunas de Ñuñoa y Providencia.

Pero con ello viene su derrota electoral más dolorosa. Cae
en una estrecha votación ante el democratacristiano Jorge Burgos Varela
(52.651, 29,78%) y Marcela Sabat Fernández de RN 48.437 votos con 27,40% ante
sus 46.782 sufragios con 26,46 por ciento.

Mientras en Magallanes asumía Carolina Goic (DC) y Miodrag
Marinovic (Independiente), Álvarez mascaba la rabia de la derrota, pero tenía
un consuelo. Sebastián Piñera había resultado electo Presidente de la República
y la tan anhelada llegada de la derecha a La Moneda se concretaba.

A partir del 11 de marzo de 2010 fue subsecretario de
Hacienda. En ese cargo logró su mejor desempeño, pero tras el conflicto del gas
en su región, en Magallanes el mismo Mandatario decide el 22 de julio de 2011
nombrarlo como ministro de Energía.

En esa cartera se volvió a reencontrar con Magallanes.
Realizó varios viajes a la zona más austral y sus cercanos dicen que volvió a
sentir “el cariño de la gente”. “A Rodrigo le gusta mucho Magallanes y cuando
estuvo en Energía fue cuando mejor se sintió”, dice un gremialista magallánico
y amigo de años de Álvarez.

Pese a ello, renunció a su cargo de ministro el 23 de marzo
de 2012, tras ser excluido de las negociaciones que pusieron fin a las protestas
en la Región de Aysén.

En esa discusión, que el Gobierno temía se levantara tan
fuerte como el conflicto del gas en Magallanes, Álvarez se había desempeñado en
las conversaciones con los dirigentes sociales de aquella región, pero no
participó en las reuniones que se llevaron a cabo en Santiago y donde tomó
protagonismo el entonces dirigente Iván Fuentes.

Álvarez fue vicepresidente del Comité Sistema de Empresas
(2010-2012) y presidente de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) entre 2011-2012).

Posteriormente, integró el directorio de Canal 13, siendo
declarado públicamente un “hombre de confianza” del Grupo Luksic. También
integró el directorio el directorio de la Asociación de Concesionarios de Obras
de Infraestructura Pública (Copsa), como presidente de la entidad en reemplazo
del renunciado Clemente Pérez.

En julio del año pasado
asumió como presidente de Alimentos y Bebidas de Chile (ABChile), asociación
gremial recientemente creada que reúne a 17 de las más grandes empresas de
alimentos del país.

En el sector
privado,  Álvarez se mueve como “pez en
el agua”. Cargos de confianza en empresas líderes no le fatan. Además, hace
clases en la Escuela de Derecho de la Universidad Católica donde imparte las
cátedras de Comercio, Empresa y Derecho; Sociedades y Asociaciones; Dinero y
Sistema Financiero;  Contratación
Mercantil
y Garantías y Derecho Concursal.

Está feliz en Santiago, incluso al ser consultado por Diario
El Pingüino por los “gratos recuerdos” que dejó en Magallanes, sólo sonríe y
tímidamente dice ”a lo mejor mis viejos son los que más se acuerdan de mí”. Lo
concreto es que a algunos les ha confidenciado que le encantaría volver al
Congreso y la vía más expedita para ello la ve a través de Magallanes.

“Rodrigo (Álvarez) saldría electo fácilmente, más aún ahora
que hay un tercer cupo para la diputación. Él sería un gran aporte para la
región”, manifiesta un militante de la UDI.

Álvarez tiene cercanía con Fernando Paredes, quien guía los
destinos del gremialismo en Magallanes, pero
puede parecer pronto para verlo en campaña. Lo concreto es que él no lo ha
desmentido y en la UDI regional, carentes de liderazgos, lo ven como una gran
alternativa.

“Si le ponen un compañero
bueno, sale soplado electo”, dice otra antigua figura del gremialismo
magallánico.

Según cercanos, sus
constantes visitas a Magallanes se incrementarán en el verano. “Le gusta venir
a la estancia. Recorre los campos con sus hijos y le gusta disfrutar del
viento. En una de esas se vuelve a reencantar y lo tenemos más seguido por
acá”, dice un antiguo amigo de Álvarez   
    

 

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