Entre octubre de 2011 y agosto de 2012 esta persona almacenó imágenes de mujeres que grabó cuando entraban al baño del salón principal de la parroquia de Puerto Williams. Para ello, instaló una cámara en el baño de la iglesia, la que grababa y transmitía en tiempo real a un plasma de 32 pulgadas que tenía en su dormitorio, hecho que cometía de manera frecuente y reiterada. La acusación en contra del presbítero la presentó el fiscal Fernando Dobson Soto.