El animal fue retirado por el Servicio Agrícola Ganadero (SAG) luego de inyectarle un tranquilizante. Existe el supuesto, por la serenidad del animal, que es de una casa particular, por lo que esos supuestos dueños se arriesgan a ser imputados por tenencia ilegal de esta especie, que se encuentra en peligro de extinción.