El material retirado fue principalmente basura de origen antrópico (originada por el hombre), como bolsas plásticas, botellas, latas, neumáticos, cartón, fierros y cuerdas de diferentes tamaños. Junto a los voluntarios de Salmones Magallanes y efectivos de la Armada de Chile, se unieron 150 estudiantes de diferentes establecimientos educacionales y ciudadanos preocupados por la preservación de la playa.