De acuerdo a lo conversado con Guillermo Alvarado Kimaird, el objetivo de los jóvenes es no sólo protegerla, si no también, evitar que los curiosos se le acerquen mucho, a fin de evitar un posible ataque del animal, por hambre o por temor. Asimismo, el estudiante contó que junto a algunos amigos la cuidaron entre las ocho de la tarde del viernes hasta las cuatro de la mañana de ayer y que al pedir ayuda a Sernapesca, el viernes en la tarde, le señalaron que no podían hacer nada, porque estaban fuera del horario laboral.