“Hace un tiempo, en marzo-abril del año 2013, viajamos con mi esposa a Río Gallegos a cumplir con actividades de la congregación evangélica a la que pertenezco y allí, un varón de Dios, pastor evangélico que yo no conocía hasta entonces, se acercó, me preguntó si yo estaba en un cargo político de elección popular y me indicó que mi próxima meta era la alcaldía de Punta Arenas, para cumplir el mandato de servir a los demás”.
David Romo, actual concejal independiente -quien fue electo como pro Renovación Nacional- en el municipio de Punta Arenas, dijo que la sorpresa inicial fue reemplazada por la convicción de que las palabras de ese pastor significaban un mensaje, un mandato divino que no podía eludir ni al que podría renunciar.
Y con ese sentimiento y esa fe se ha dado, según él, a servir a los que lo necesitan, sin pedir a cambio nada más que una sonrisa y reitera que si hay alguna persona con necesidades, hay que atenderla y si se logra una solución a su problema, que no siempre es material, perfecto, “pero si no se puede, no se puede, hay que decirle la verdad y ni mentirle ni darle falsas esperanzas, porque no es Dios el que miente, es el corazón de los hombres el que dice mentiras”.
El poder divino
Para Dios, afirma Romo, ninguna cosa es imposible, porque “Él todo lo puede si se tiene fe en sus obras” y recuerda que en un culto supo, no sabe cómo, que había una mujer, de unos 50 años, con un dolor en el vientre, a la que convocó a salir adelante y, en nombre de Cristo, pidió curación para ella: pocos días después, esa misma mujer regresó con los exámenes médicos que se había realizado y que anunciaban un problema grave de salud que había desaparecido en forma inexplicable, dejando perplejo al médico tratante.
Y como ése, afirma Romo, hay otros más, que con la ayuda de Dios hemos podido solucionar, “así que espero confiado en el Señor”, agregó mirando al cielo.
“Ya en el año 2010 supe de la fuerza y del poder de Dios, cuando vendía pan amasado por las calles de Punta Arenas y tuve la certeza de que Él cambió mi historia, porque todo empezó a ir mejor desde entonces, y así hemos sabido superar los tropiezos de una vida nuestra que no ha sido fácil”, dijo el concejal que buscará ser alcalde de Punta Arenas, invocando la prometida ayuda divina y recordando con nostalgia a su familia y amigos que viven en la población Santa Olga, en Santiago.
Trabajo de concejal
“El trabajo como concejal radica en escuchar a las personas, ayudarles a encontrar soluciones a sus problemas y hacerle saber que uno está en ese cargo para servir y allí radica nuestra mayor diferencia con los planteamientos políticos que se conocen y esa diferencia hace más viable nuestra propuesta que será dada a conocer en breve, junto al pensamiento de otros pastores evangélicos, con los cuales se trabaja en una escuela de líderes cristianos”, añadió Romo.
Llamado
David Romo afirmó que si llega a ser alcalde “será un don, un regalo de Dios” y que venga para servir a los demás, y es por eso que formuló un llamado “a toda la gente, a todos los ciudadanos, a todos los vecinos, a las organizaciones sociales para que se unan a sus filas, porque los partidos políticos, en forma transversal, “se dedican a exponer y servir a sus postulados, se critican duramente, se enlodan unos a otros, pretendiendo que cada uno es el mejor de todos y no sirven a quienes eligen a sus representantes”, criticó duramente David Romo.
“Convoco a todos los que quieran unirse a una propuesta distinta y si algún sector político se une a esta causa será bienvenido, pero deberá trabajar para las personas, no para servirse de ellas, porque en esta nueva alternativa ni pagos ni favores políticos”, declaró el concejal y pastor evangélico David Romo.