Los festejos empezaron con la llegada de la procesión del patriarca latino y culminarán con la Misa del Gallo en la basílica de la Natividad, donde nació Cristo según la tradición cristiana.
La ciudad se halla en Cisjordania ocupada, donde cuatro palestinos
fueron abatidos en incidentes con tropas israelíes (tres de ellos cuando
intentaban atacar con armas blancas o embestir con un coche a miembros
de las fuerzas de seguridad).
En tres meses, la actual ola de enfrentamientos en Israel y en los Territorios Palestinos causaron ya la muerte de 129 palestinos y 19 israelíes, así como la de un estadounidense y un eritreo, según un balance de la AFP.
El patriarca latino de Jerusalén, Fuad Twal, anunció
que la misa de Navidad estará dedicada este año a las víctimas del
“terrorismo, esa ideología mortífera, fundada en el fanatismo y la
intransigencia religiosa que extiende el terror y la barbarie entre los
inocentes”.