Los
dos ciudadanos chilenos acusados de asesinar a un malasio en Kuala
Lumpur en 2017 rechazaron el último trato que les ofreció la fiscalía de
Malasia, que consistía en rebajar el cargo a “homicidio culposo” y seis
años de cárcel si se declaraban culpables.
La abogada de los chilenos,
Venkateswari Alagendra, indicó tras la audiencia que sus clientes,
Fernando Candia y Felipe Osiadacz, prefirieron continuar con el juicio.
La negociación determinó que la vista organizada para este lunes
comenzara más tarde de lo previsto y que la toxicóloga forense de la
policía que hizo los análisis de sangre de la víctima y de los acusados
no pudiese concluir su testimonio, por lo que proseguirá hoy.
No
obstante, la experta indicó al tribunal que no halló alcohol ni drogas
en las muestras de sangre de los dos imputados y que la víctima dio
positivo en alcohol, anfetamina y metanfetamina.
Hoy es, en principio,
el último día que se había fijado para que la acusación presentase su
caso, pero aún queda que la toxicóloga concluya su testimonio y que
declaren otros dos testigos claves, según Alagendra. Se trata del
forense que hizo la autopsia de la víctima y el comisario encargado del
caso, que decidió presentar el cargo de asesinato.
La abogada de la
defensa opinó que la presentación de esos testimonios precisará entre
dos y tres días, por lo que hoy el tribunal deberá establecer nuevas
fechas para que la fiscalía concluya su parte, que debía terminar
mañana. La acusación ya había ofrecido anteriormente a los dos chilenos
rebajar el cargo de asesinato por el de “homicidio doloso”, que se
castiga con hasta 30 años.
El homicidio con dolo es cuando las lesiones
que provocan la muerte son causadas intencionadamente, mientras que el
homicidio culposo, que en Malasia se castiga con hasta diez años, no
contempla intención o ensañamiento, sino un comportamiento imprudente y
negligente.