El
Tribunal Supremo de Estados Unidos respaldó el veto migratorio del
presidente Donald Trump, pese a las críticas que apuntaban a que el
decreto estaba dirigido a países con mayoría musulmana.
El alto tribunal
falló a favor de la tercera prohibición de viaje promulgada por el
mandatario, y que afecta a Libia, Irán, Somalia, Siria y Yemen e impone
restricciones para los ciudadanos de Venezuela y Corea del Norte. En un
principio Chad también estaba en la lista, pero fue excluido
posteriormente.
La administración Trump se había enfrascado en una dura
disputa con tribunales inferiores, que alegaban que tanto la primera
orden presentada cuando llegó a la Casa Blanca en enero de 2017 como
cada nueva versión, excedieron la autoridad del jefe de estado y fueron
motivadas por su prejuicio contra los musulmanes.
Esto violaría la
Primera Enmienda de la Constitución, que protege la libertad de culto.
La tercera orden del Presidente fue puesta en vigencia en septiembre de
2017 y el Supremo había permitido en diciembre su implementación, aunque
de manera temporal.