La expresidenta y actual
senadora argentina, Cristina Fernández, denunció “gravísimas
irregularidades” en el caso que investiga la existencia de una presunta
red de sobornos de empresarios de la obra pública que involucra a
funcionarios de los gobiernos kirchneristas (2003-2015).
“Reitero mi
negativa de manera categórica y terminante de haber formado parte de
algún tipo de asociación ilícita, así como también de haber cometido
delito alguno”, señaló la exmandataria en un escrito presentando ante el
juez del caso, Claudio Bonadio, en los tribunales federales de Comodoro
Py.
Asimismo,
denunció que la investigación “dirigida deliberadamente” en su contra
no ha conseguido ni una “mínima prueba” que acredite los delitos que
“calumniosamente” se le atribuyen y aseguró que pese a los “abusos
judiciales” que sufre, se mantiene a disposición de la justicia.
Fernández acudió cerca de las 11.00 horas a los tribunales, donde había
sido citada por Bonadio para ampliar su declaración indagatoria, tras
haber dado su versión en agosto.
En su escrito, la exmandataria denunció
que el proceso judicial es irregular pues se originó “a través de una
prueba obtenida de manera ilícita” y “en contra de la voluntad” de su
autor.