Los gobernadores de todo el país todavía miran con desconfianza al Poder Ejecutivo Nacional que asumió el último domingo. El presidente Javier Milei le había delegado a Guillermo Francos la negociación con las provincias (es el Ministro del Interior), pero esta semana hubo un sacudón: Milei le sacó por decreto a Interior la ejecución de los fondos discrecionales a los distritos y se lo dio al Ministerio de Economía, a cargo de Luis “Toto” Caputo.
Francos (conocido dirigente del peronismo en los noventa, luego se volcó al sector privado) venía teniendo diálogo permanente con los jefes provinciales hace varias semanas y ahora se queda sin su principal atractivo: la caja. A eso se suman los anuncios de Caputo, que no explicó cómo se instrumentarán algunas cuestiones del fuerte ajuste que ya se empezó a implementar en la Argentina.
Según informaron desde la provincia, el Gobierno de Santa Cruz subsidiaba cerca del 65 por ciento de la factura en los servicios de luz y agua en líneas generales. “El marco tarifario de Servicios Públicos lo lleva la provincia. Hay que ver cuánto le va a cobrar Cammesa a Servicios Públicos y después qué se traslada a la provincia. En el gas es mucho más complicado”, explicaron a Tiempo Sur. “Si sacan el subsidio del gas no tenés mucho margen de maniobra, porque Camuzzi no es provincial y Distrigas no maneja la tarifa”, agregaron.
Consultados sobre a cuánto se podría ir una factura de gas en la Patagonia sin los subsidios, expresaron que ese análisis es competencia de la Secretaría de Energía de la Nación. “Hay que tener en cuenta algo. El gas incide un 60 por ciento en la factura. Es decir, lo que paga el usuario por el trabajo de Camuzzi es bajo. El costo más alto es el valor del gas. Cualquier cambio se va a sentir naturalmente”, contaron.
Fuente: Tiempo Sur.