“El cese de
hostilidades se aplicará a todas las partes implicadas en el conflicto
sirio que hayan indicado su compromiso a una aceptación de sus
términos”, señaló el Departamento de Estado en un comunicado.
Para
asegurar este alto el fuego de manera que “se promueva la estabilidad y
proteja aquellas partes implicadas, tanto Rusia como EEUU están
dispuestos para intercambiar información pertinente”, agregó la nota.
El
secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, quien ha conversado
este fin de semana en varias ocasiones con su homólogo ruso, Sergey
Lavrov, celebró el acuerdo alcanzado.
“Este es un momento de promesas, pero el cumplimiento de estas promesas depende de acciones”, subrayó Kerry en un comunicado.
Este
acuerdo entre Estados Unidos y Rusia se produce después de que las
potencial globales pactasen el pasado 11 de febrero en Alemania un alto
el fuego para que fuese aplicado en una semana y que finalmente expiró
sin ser cumplido.
Según los últimos datos del Observatorio Sirio
de Derechos Humanos, el conflicto sirio ha dejado desde su inicio en
2011 más de 250,000 personas muertas y provocado 4 millones de
refugiados, que han salido del país huyendo de la violencia.
La
Comisión Suprema para las Negociaciones (CSN), principal alianza de la
oposición siria, ha aceptado “provisionalmente” el acuerdo alcanzado
entre Rusia y EEUU, dijo el dirigente opositor Hisham Marwa.
Marwa,
que es vicepresidente de la Coalición Nacional Siria (CNFROS), el
componente más importante de la CSN, señaló por teléfono que dicho
acuerdo contempla, entre otras medidas, la suspensión de los bombardeos
rusos, la entrada de ayuda humanitaria y la liberación de prisioneros.
Marwa
no quiso confirmar la fecha del inicio del alto el fuego, porque “es
algo que todavía hay que estudiar”. Aunque algunos medios ya la
informaron.
De hecho, “la CSN todavía tiene que dar su aprobación
final a todo el acuerdo”, tras analizarlo punto por punto y recibir
garantías de la ONU, apuntó el opositor.
El secretario general de
la ONU, Ban Ki-moon, dio la bienvenida al pacto y aseguró que se trata
de una muy esperada “señal de esperanza” para la población del país.
Ban
consideró que, de respetarse, ese cese de hostilidades supondrá un
“paso significativo” en la aplicación de la resolución 2254 del Consejo
de Seguridad, que fija una hoja de ruta para poner fin a la guerra en el
país árabe.