El truco para viajar más barato que las aerolíneas no quieren que uses

Nadie
que te haya vendido una avena instantánea, un frasco de vitaminas, una
barra de jabón, un detergente sin perfume, la última de las entradas más
solicitadas para las carreras o cualquier otra cosa intentará confirmar
que usaste lo que compraste.

Excepto las aerolíneas más grandes del mundo.

Estas
compañías quieren que uses todos los vuelos que has reservado o que
pagues el precio. Podrían quitarte tus millas de viajero frecuente,
prohibirte viajar en la aerolínea o incluso demandarte.

“Entonces,
si no me como todo mi bistec en Peter Luger’s, ¿van a demandarme?”,
dijo Billy Stocklin, pasajero frecuente de Delta Air Lines. “Es mi
boleto y es mi asiento. Pagué por él. Si lo uso o no, eso no es de tu
incumbencia”.

Las líneas aéreas difieren.

¿Qué es ‘hidden city’ o venta de pasajes con ciudad oculta?

Como
informó en reportaje CNN, la venta de entradas “hidden city” o de
ciudad oculta es una añeja práctica, fuera del radar, utilizada por los
viajeros más astutos y que no siguen las reglas. Ahora es el centro de
atención en una demanda presentada por Lufthansa, una de las aerolíneas
más grandes del mundo.

Lufthansa
demandó a un pasajero que se saltó la última etapa del vuelo que compró
y exige el dinero que habría pagado por el viaje que en realidad hizo.
(El caso fue desestimado, pero la aerolínea apeló).

Puede
ser complicado. Digamos que quieres viajar desde la ciudad de Nueva
York a Los Ángeles, y el boleto más barato que encuentras está en US$
500. Hay otro vuelo de Nueva York a Reno, Nevada, con una escala en Los
Ángeles, que solo cuesta US$ 350.

Si
te bajas del avión en Los Ángeles, sin utilizar el segundo vuelo de Los
Ángeles a Reno, llegarás a La La Land con un “descuento”.

Las
compañías aéreas generalmente lo prohíben en la letra pequeña del
contrato que la mayoría de los pasajeros no lee, porque prefieren que
pagues US$ 500 y no US$ 350 por tu vuelo.

Esta
artimaña pudo haber permanecido oculta si no fuera por un joven de
veintitantos años llamado Aktarer Zaman. Zaman lanzó Skiplagged, un
sitio Web diseñado para aprovechar las complicadas formas en que las
aerolíneas tasan sus boletos.

United Airlines lo demandó sin demora, pero el caso fue desestimado en 2015 y el sitio Web todavía está en funcionamiento.

Las aerolíneas cobran más cuando pueden

Es
un problema debido a la forma en que las aerolíneas tasan sus vuelos,
dice el experto en aviación Benét J. Wilson, propietario y editor de
Aviation Queen.

“Las
tarifas tienden a ser más altas en general para las ciudades más
populares o en las que las aerolíneas no tienen mucha competencia”,
dijo. “Por ejemplo, las fortalezas como Frankfurt para Lufthansa,
Atlanta para Delta, Dallas/Fort Worth para American y Newark para United
tienen tarifas más altas porque hay más pasajeros que las utilizan para
llegar adonde necesitan ir”.

“Los
vuelos que no tienen tantos pasajeros cuestan menos y aquellos en los
que la aerolínea está reubicando el avión y tratando de ganar algo de
dinero para compensar los costos normalmente tendrán un precio más
bajo”, dice Jeffrey C. Price, dueño de Leading Edge Strategies y
profesor de aviación en Metropolitan State University Denver.

“Las
ciudades donde no hay una gran demanda pueden tener un precio más alto
debido a la cantidad limitada de vuelos que entran y salen”, dice Price.
“Cuando solo hay uno o dos vuelos diarios desde algunos de estos
pequeños aeropuertos, las aerolíneas cobrarán lo que el mercado
aguante”.

No se trata solo de la tarifa específica

Lufthansa, que ganó US$ 41.500 millones el último año fiscal, está demandando al pasajero no identificado por US$
2.392 por usar esta artimaña. Aunque él ha respondido a la demanda, es
posible que otros no puedan pagarse una defensa contra una gran
aerolínea.

El portavoz de Lufthansa Tal Muscal se rehusó a hacer comentarios, citando litigios en curso.

La
aerolínea alega que el pasajero reservó un viaje de ida y vuelta de
Oslo a Seattle con una escala en Frankfurt. En el viaje de regreso, el
cliente bajó en Frankfurt, no viajó a Oslo y reservó un vuelo separado
de Lufthansa de Frankfurt a Berlín. (Él mostró su intención al reservar
el segundo vuelo en la misma línea aérea que su primer vuelo).

Esto
es contrario al contrato de transporte de la aerolínea, que a menudo es
difícil de encontrar en el sitio Web de cualquier compañía.

“Si el transporte no se utiliza
en todos los tramos individuales o no se usa en la secuencia prevista
en el boleto con datos de viaje que no cambian, recalcularemos la tarifa
de acuerdo con su ruta alterada”, se lee en el contrato de Lufthansa.

“Por
lo tanto, se determinará la tarifa que habría tenido que pagar por su
ruta actual en el grupo de precios el día de su reserva. Esta tarifa
puede ser mayor o menor que la tarifa que pagó originalmente”.

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