A
días de la súper final de la Copa Libertadores entre River Plate y Boca
Juniors no todas las miradas están puestas en sus protagonistas, sino
que también en Roberto Tobar, el árbitro chileno que impartirá justicia
en el duelo de ida del partido que paralizará a Argentina.
Si
bien en un principio los medios argentinos lo calificaron como un juez
“perseguido por las lesiones” y de “tarjeta fácil”, ahora la prensa
descubrió su oscuro pasado cuando en 2012 fue castigado por integrar el
famoso “Club de Póker”, el grupo de árbitros que designaba a los jueces
del fútbol chileno a su antojo.
“¿Por
qué este hombre del pito que había parecido con un potencial enorme de
pronto desapareció de las canchas? La respuesta está en una suspensión
ejemplificadora que la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP)
de Chile le aplicó en noviembre de 2012 por formar parte del Club del
Póker”, indica Olé.
“El
Director del Área de Desarrollo de los árbitros, Mario Sánchez, armaba
partidas de poker en un departamento del centro de Santiago con otros
colegas. Ahí, entre una que otra escalera real y algún full, mientras
corría el alcohol, se tejía el destino de los que iban a estar en los
partidos del fútbol chileno”, agrega el artículo.
“Los
que conocen el paño del arbitraje, no lamentaron demasiado las
sanciones a Cristian Basso, Marcelo Barraza y Carlos Rumiano, los otros
pitos involucrados, porque ya estaban en retirada. En cambio sí
sintieron cierta impotencia porque le frenaban la carrera a un árbitro
que prometía y mucho. Nadie resiste un archivo. Pero sí una suspensión. Y
el árbitro volvió con todo”, concluye la nota.