El gobierno argentino anunció la suspensión de la medición del índice de pobreza en el país correspondiente al segundo semestre de 2013.
El jefe de gabinete trasandino Jorge Capitanich, explicó que la decisión se debió a “problemas metodológicos”, que tienen que ver con la “imposibilidad de empalme con el nuevo IPC (Índice de precios al Consumo)”.
A falta de cifras oficiales, el Instituto Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), formado por un grupo de ex técnicos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), elaboró un informe propio en el que revelan que la pobreza en Argentina llega al 36,5%.
La medición indica además que hay, 5 millones de personas en el país que pasan hambre o que están bajo la línea de indigencia.
De acuerdo a la última información oficial disponible (primer semestre de 2013), la pobreza en la población urbana de Argentina se situó en el 4,7%, mientras que el índice de indigencia en el 1,5%.
Es por eso que los responsables del estudio indican que se esconde a más de 13 millones de pobres bajo la alfombra.
Sin embargo, Jorge Capitanich rechazó ayer tales cifras, pues dijo que provenían “desde núcleos del arco opositor que quieren descalificar todo el tiempo”. Además aseguró que las gestiones kirchneristas generaron 6 millones de empleos y destacó los progresos en materias de vivienda y pensiones. “No hay ninguna duda de que la reducción de la pobreza y la indigencia ha sido drástico”, concluyó.