Con el objetivo
de concienciar sobre la necesidad de poner fin a este tipo de violencia
en los conflictos, honrar a las víctimas y a los supervivientes y
rendir homenaje a todos los que han dedicado su vida a luchar para
acabar con esta violencia.
La fecha fue elegida para conmemorar la resolución del Consejo de
Seguridad en la que se condenaba la violencia sexual como una táctica
de guerra y un impedimento para la consolidación de la paz, que fue
aprobada el 19 de junio de 2008.
¿Qué es la violencia sexual en los conflictos?
Dentro
del concepto de violencia sexual relacionada con los conflictos se
incluyen las violaciones, la esclavitud sexual, la prostitución forzada,
los embarazos forzados, la esterilización forzada y cualquier otro acto
de grave violencia sexual contra mujeres, hombres o niños que tienen
una vinculación directa o indirecta con un conflicto.
La
mayoría de los supervivientes, por miedo y por estigma cultural, no
denuncian estas agresiones. Se estima que de una denuncia, quedan
enterradas entre 10 y 20 agresiones que no se denuncian.
Este tipo de delitos generan un trauma y consecuencias durante
muchos años debido a los problemas de salud, la pobreza, los embarazos
no deseados, el estigma que suponen.
El año 2019 marca el décimo aniversario de
aquella resolución, con un cambio de paradigma en la manera de entender
estos delitos relacionados con los conflictos y también en la respuesta
que se da para ayudar a las víctimas que necesitan unos servicios
integrales. De hecho el Consejo de Seguridad ha publicado una resolución
el 23 de abril de 2019 en la que centra los esfuerzos en los
supervivientes. Este enfoque centrado en las personas que sobreviven a
este tipo de violencia tiene dos facetas importantes:
- Garantizar la justicia para las víctimas y sus hijos e hijas.
- El fin de la impunidad de los perpetradores de la violencia sexual en los conflictos.