Cuatro
integrantes de “La Manada” que cumplen 15 años de cárcel por violar en
grupo a una joven en un caso que conmocionó a España, recibieron el
jueves entre 2 y 4 años de prisión en otro juicio por abuso sexual a
una mujer.
La
sentencia de un tribunal en Córdoba (sur) impuso a tres de ellos una
condena de 2 años y 10 meses de cárcel por abuso sexual y delito contra
la intimidad, este último por grabar los hechos ocurridos en mayo de
2016, indicó una nota de prensa de la corte.
Sobre
el cuarto acusado recayó una pena de 4 años y 6 meses por el agravante
de que se comprobó “que fue quien difundió las imágenes grabadas a
través de dos grupos de WhatsApp” que compartían con terceras personas,
señaló el comunicado.
Los
cuatro condenados tendrán que indemnizar con 13.150 euros a la víctima,
una joven de entonces 21 años a la que realizaron “tocamientos de
carácter sexual” en un vehículo aprovechando que se encontraba “en
estado de inconsciencia”, según la sentencia.
El
juez explicó que la condena es especialmente severa a la luz de “las
circunstancias personales de los acusados, quienes con posterioridad a
estos hechos llevaron a cabo una conducta ilícita de mayor gravedad
aún”.
El
magistrado se refería al caso en el que pocos meses después, en julio
de 2016, los cuatro condenados y un quinto compañero del grupo que se
hacía llamar “La Manada” violaron en grupo a una joven en Pamplona
(norte), durante las conocidas fiestas de San Fermín.
Esos
hechos conmocionaron a España y generaron masivas protestas sobre todo
cuando fueron condenados en una primera instancia por abuso sexual y no
violación. El Tribunal Supremo rectificó la sentencia en junio de 2019 y
aumentó la pena a 15 años de cárcel para cada uno por violación.
La
condena conocida este jueves fue de todas maneras inferior a la que
solicitaba la fiscalía, de seis años de cárcel para los cuatro acusados.
Durante
el proceso, la defensa intentó infructuosamente que el tribunal
desestimara un video de los hechos grabado por ellos mismos, alegando
que este fue obtenido de “manera ilegal” por la policía cuando
registraba sus teléfonos móviles durante la investigación de la
violación en Pamplona.