Italia
superó este jueves a China en número de muertos por el coronavirus, con
427 nuevos deceso en 24 horas que llevan a un total de 3.405, según un
recuento de la Agence France-Presse a partir de cifras oficiales.
Italia
se convierte así en el país con más muertos por el COVID-19, delante de
China (3.245), Irán (1.284) y España (767). Italia, que registra
41.3035 casos, había registrado sus primeros decesos por la enfermedad
el 22 de febrero.
Hace
una semana, Italia tenía 1.016 muertos. Ese número se ha triplicado
desde entonces. El país registra 56 muertos por cada millón de
habitantes, delante de España (16 muertos por millón). China de su lado
tiene 2,2 muertos por millón de habitantes.
Más de dos tercios de los muertos registrados en Europa desde el inicio de la pandemia fallecieron en Italia.
Lombardía,
región que incluye a Milán, capital económica del país, continúa siendo
la más afectada con cerca de 20.000 casos y 2.168 muertos, seguida de
Emilia Romaña (5.214 casos y 531 decesos) y Venecia (3.484 casos y 11
muertos).
ONU
Millones
de personas podrían morir por el nuevo coronavirus, especialmente en
países pobres, si se permite su propagación sin control, dijo este
jueves el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, que pidió una
respuesta global coordinada para contener la pandemia.
“Si
dejamos que el virus se propague como un incendio forestal,
especialmente en las regiones más vulnerables del mundo, matará a
millones de personas”, dijo. “La solidaridad global no es solo un
imperativo moral, sino en el interés común”, añadió.
Guterres
insistió en la necesidad de una respuesta global para contener la
“catástrofe sanitaria” por la que ya han muerto más de 9.000 personas y
217.500 se han contagiado en todo el mundo, y llamó a evitar medidas
proteccionistas.
“Necesitamos
alejarnos inmediatamente de una situación en la que cada país está
llevando a cabo sus propias estrategias de salud hasta una que
garantice, con total transparencia, una respuesta global coordinada, que
incluya ayudar a los países que están menos preparados para enfrentar
la crisis”, dijo el jefe de la ONU.
Guterres
pidió la contribución del G20, el grupo formado por las principales
economías del mundo, en esta crisis. “Un país rico no debe convencerse
de que solo tiene que ocuparse de sus propios ciudadanos”, dijo.
“Hago un fuerte llamado al G20 a preocuparse particularmente por los países africanos y otros en desarrollo”, añadió.
“Debemos
ser absolutamente fuertes para apoyarlos porque el virus vendrá; está
llegando a ellos”, dijo el secretario general de la ONU. De negarse ese
apoyo, estimó, las consecuencias serán “catastróficas”.
“Podrían morir millones de personas y eso es absolutamente inaceptable”, alertó.
Con
este fin, urgió a los gobiernos a brindar “el mayor apoyo al esfuerzo
multilateral para combatir el virus, liderado por la Organización
Mundial de la Salud, cuyos llamamientos deben cumplirse plenamente”.
“La catástrofe sanitaria deja en claro que somos tan fuertes como el sistema de salud más débil”, reflexionó.
Sobre
el apoyo a la economía global, Guterres dijo que el enfoque debería
estar en ayudar a los más vulnerables: los trabajadores de bajos
ingresos y las pequeñas y medianas empresas.
“Eso significa apoyo salarial, seguro, protección social, prevención de quiebras y pérdida de empleo”, detalló.
Las
instituciones financieras son necesarias para apoyar a los países en
dificultades, dijo, y destacó que el Fondo Monetario Internacional, el
Banco Mundial y otras organizaciones internacionales tienen un papel
clave que desempeñar.
“Y debemos abstenernos de la tentación de recurrir al proteccionismo”, advirtió. “Este es el momento de desmantelar las barreras comerciales y restablecer las cadenas de suministro”.