El
jefe de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA),
Philippe Lazzarini, denunció este domingo que las autoridades israelíes
le impidieron entrar en Gaza por segunda vez desde el inicio del
conflicto armado entre Israel y el grupo terrorista Hamás, el 7 de
octubre. Eso, mientras la directora ejecutiva del Programa Mundial de
Alimentos advertía de la hambruna que se extiende por Gaza.
“Las
autoridades israelíes siguen negando el acceso humanitario a Naciones
Unidas”, escribió Lazzarini en X (Twitter). “Esta misma semana me
negaron -por segunda vez- la entrada a Gaza, donde tenía previsto estar
con nuestros compañeros de la UNRWA, incluidos los que están en primera
línea”, añadió. Lazzarini, que ha viajado a Gaza cuatro veces desde que
estallaron los combates, ya dijo a mediados de marzo que Israel no le
había autorizado a entrar en el enclave palestino.
“Sólo en las dos últimas semanas, hemos registrado 10 incidentes
con disparos contra convoyes, detenciones de personal de la ONU que
incluyen intimidación, desnudarlos, amenazas con armas y largos retrasos
en los puestos de control que obligan a los convoyes a desplazarse en
la oscuridad o a abortar”, afirmó, para luego pedir una “investigación
independiente” sobre el lanzamiento de cohetes que provocó el cierre de
un paso clave para la ayuda humanitaria entre Israel y Gaza.
Hambruna
Lazzarini
también llamó a “Hamás y otros grupos armados a detener los ataques en
los cruces humanitarios, abstenerse de desviar la ayuda y asegurarse de
que ésta llega a todos los necesitados”.
Precisamente
el brazo armado de Hamás, las Brigadas Ezedín al Qasam, reivindicaron
los lanzamientos de cohetes del domingo, afirmando que los combatientes
atacaron a tropas israelíes en la zona del paso fronterizo de Kerem
Shalom. El ataque dejó tres soldados muertos, según el Ejército de
Israel.
En
tanto, Cindy McCain, directora ejecutiva del Programa Mundial de
Alimentos, dijo en una entrevista con la NBC que en Gaza había
“hambruna, hambruna con todas las de la ley, en el norte, y avanza hacia
el sur”. La agencia del Ministerio de Defensa israelí encargada de
entregar ayuda a los territorios palestinos respondió
que se intensifica la entrega de ayuda y que en las reuniones entre las
autoridades israelíes y de Naciones Unidas nadie ha hablado de
hambruna.
Cierre
Por
otra parte, ayer las autoridades israelíes cerraron el cruce fronterizo
de Kerem Shalom que conduce al sur de la Franja de Gaza, tras un ataque
con cohetes reivindicado por el brazo armado del grupo terrorista
Hamás, las Brigadas al Qasam.
“Se
identificaron aproximadamente diez lanzamientos de proyectiles cruzando
desde la zona adyacente al cruce de Rafah hacia el área de Kerem
Shalom”, dijo el Ejército israelí en un breve comunicado.
Tras
el ataque en la frontera, que se utilizaba para el envío de ayuda
humanitaria al enclave, medios israelíes han informado de siete personas
heridas, tres de ellas graves, sin especificar si se trata de soldados o
civiles.
El Ejército israelí no ha informado del nivel de daños causados en el ataque o de víctimas mortales.
Israel
reabrió el paso de Kerem Shalom a mediados de diciembre, tras las
críticas de numerosos organismos internacionales ante la poca ayuda
humanitaria que entraba por el paso sureño de Rafah, fronterizo con
Egipto.
Según
Hasmás, el objetivo del ataque era un puesto militar desde donde
supuestamente Israel organizaba la inminente invasión de Rafah, además
de coordinar los bombardeos diarios en el sur del enclave.