El
hermano de George Floyd -el estadounidense negro cuya muerte en manos
de la policía desató una ola de protestas en todo el mundo- pidió el
miércoles al Congreso que ponga fin al sufrimiento de los
afroestadounidenses y que avance con una reforma policial.
“Ya
basta”, suplicó Philonise Floyd ante el Comité Judicial de la Cámara de
Representantes, la Cámara Baja controlada por la oposición demócrata,
en el marco de una audiencia tras la presentación de un proyecto de ley
para una reforma de la Policía.
“Pongan
fin al sufrimiento”, dijo en su testimonio, un día después del funeral
de su hermano en Houston. “Hagan los cambios necesarios para que las
fuerzas del orden sean la solución y no el problema”, pidió Philonise.
Dos
días después de que los demócratas anunciaron un proyecto de ley para
reformar la “cultura” dentro de la Policía para terminar con los casos
de brutalidad y de racismo, este comité de la Cámara Baja –también
controlado por la oposición– va a analizar la situación.
La
Policía está en el punto de mira desde la muerte de Floyd el 25 de mayo
por un agente que lo asfixió al inmovilizarlo con la rodilla tras
detenerlo por presuntamente pagar con un billete falso en un tienda.
Las
imágenes en las que Floyd suplica al agente y clama “No puedo respirar”
derivaron en el movimiento de protesta más importante en Estados Unidos
desde el asesinato de Martin Luther King Jr. en 1968.
“Quizás
al dirigirme a ustedes hoy puedo lograr que su muerte no sea en vano,
que no se convierta en otro rostro en una camiseta y otro nombre en una
lista”, dijo Philonise.
El
presidente del Comité, Jerrold Nadler, dijo al inicio de la sesión que
de que cada día en Estados Unidos, la población negra y otras minorías,
viven con miedo.
“La
historia del racismo en nuestro país y de la violencia motivada por el
racismo está en el pecado original de la esclavitud que sigue acechando a
nuestra nación”, dijo el legislador demócrata, que pidió recordar que
Floyd es más que una causa y un nombre que se corea en las
manifestaciones.
El
legislador republicano de más rango en el Comité, Jim Jordan, admitió
que es el momento de una discusión de verdad sobre el tratamiento que la
policía da a los afroestadounidenses.
“Los asesinos de tu hermano van a enfrentarse a la justicia”, dijo Jordan a Philonise Floyd.
De
las 1.098 personas muertas en Estados Unidos a manos de la policía en
2019, una cuarta parte eran personas negras, según el portal
mappingpoliceviolence. En el país los afroestadounidenses representan
menos del 13% de la población.
Un registro de la violencia
Ante
el debate nacional, la policía de Houston va a prohibir la
inmovilización con asfixia y el cuerpo de Minneapolis va a ser
desmantelado para ser reformado y refundado.
A
nivel federal la Ley de Policía y Justicia -que cuenta con el apoyo de
más de 200 legisladores demócratas- busca crear un registro de los
agentes que cometan abusos, facilitar el que sean juzgados y replantear
los procesos de selección y entrenamiento.
Pero
el futuro de este proceso es incierto si no logran sellar un apoyo de
los republicanos que dominan el Senado, además de contar con el apoyo
del presidente Donald Trump, que condenó la muerte de Floyd pero dio su
apoyo expreso a la Policía.
El jefe de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell, anunció el martes que encargaría al senador negro Tim Scott que abordara esta reflexión.
Sin
embargo, en Estados Unidos -donde hay unas 18.000 entidades policiales
autónomas, incluyendo cuerpos municipales y sheriffs de condado que son
electos- es compleja la articulación de una reforma de este calibre.
El agente acusado Derek Chauvin, de 44 años, fue detenido por el homicidio y está preso en una cárcel de alta seguridad. Tres de sus antiguos colegas implicados en el arresto también fueron acusados en complicidad.