El
gobierno español excluyó a su capital Madrid y a la ciudad de Barcelona
del confinamiento relajado del que disfrutará desde el lunes un 70% de
la población con algunas libertades como la posibilidad de ir a terrazas
de bares y celebrar reuniones de hasta diez personas.
Más
de la mitad de los 47 millones españoles ya se encontraban esta semana
en esta fase de desconfinamiento, a la que accederán algunos territorios
rezagados como Valencia o Málaga, según preciso el Ministerio de
Sanidad esta jornada
Sus
dirigentes excluyeron, sin embargo, a las tres regiones más castigadas,
Madrid, el área metropolitana de Barcelona y partes de Castilla y León
(al norte de la capital), pero relajaron muy ligeramente las medidas
actualmente en vigor.
Allí,
los pequeños comercios podrán atender a clientes sin que estos pidan
cita previa y tendrán permitido abrir los lugares de culto, a un tercio
de la capacidad habitual.
El
director de emergencias sanitarias, el doctor Fernando Simón, justificó
esta decisión por las “características particulares” de Madrid y
Barcelona, las dos áreas con más densidad de población del país.
Son
“lugares con una movilidad de personas muy alta, con unos transportes
públicos masivos” y con una evolución de la epidemia que “ha sido mucho
más explosiva que en el resto del territorio”, indicó Simón, que insinuó
que la próxima semana ya podrían avanzar en su desconfinamiento.
De
hecho, de los 138 fallecidos registrados en las últimas 24 horas en
España, 89 se produjeron en las regiones de Madrid y Cataluña, donde se
encuentra Barcelona, según los datos del ministerio de Sanidad.
Con
estos 138 decesos, una de las cifras más bajas desde el comienzo de la
epidemia, España contabiliza 27.459 defunciones con coronavirus,
mientras que los casos diagnosticados superaron los 230.000, lo que
hacen de este país uno de los más castigados por la pandemia en el
mundo.
Los
aumentos diarios de defunciones y contagios se mantuvieron toda la
semana por debajo del 1% a pesar de la flexibilización del confinamiento
realizado en la mitad del país, destacó el ministro de Sanidad,
Salvador Illa.
Polémica por Madrid
El proceso de desconfinamiento ha desencadenado una batalla política entre el gobierno del socialista Pedro Sánchez y la
oposición conservadora del Partido Popular, que ostenta el poder local
en Madrid y desde la semana pasada reclama avanzar en el
desconfinamiento de la región capitalina.
“Aunque la evolución sea muy favorable, sigue siendo una de las comunidades que más casos reportan”, argumentó el doctor Simón.
En
el caso de Barcelona, fueron las autoridades regionales quienes
prefirieron retrasar la apertura de terrazas de bares y la autorización
de reuniones de diez personas.
Una mujer en España usando mascarilla espera para poder ingresar a una farmacia.