El
Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, calificó este lunes de
“cobardes” a los funcionarios de Estados Unidos por un nuevo paquete de
sanciones que incluye a su esposa, Cilia Flores, y a tres altos
personeros de su gobierno. “No se metan con Cilia. No se metan con la
familia ¡No sean cobardes! (…). Su único delito: ser mi esposa.
Como
no pueden con Maduro, van contra Cilia. Y tampoco van a poder contra
Cilia, porque Cilia es una mujer aguerrida”, dijo Maduro en un acto
televisado. En un decreto que el gobernante socialista consideró “ilegal
e inútil”, el Departamento del Tesoro estadounidense impuso este lunes
sanciones financieras a Flores, la vicepresidenta Delcy Rodríguez y los
ministros de Comunicación, Jorge Rodríguez, y de Defensa, general
Vladimir Padrino.
También
se confiscaron propiedades, según Washington, del entorno de Diosdado
Cabello, presidente de la Asamblea Constituyente que rige el país
petrolero con poderes absolutos. Maduro expresó también su apoyo a los
hermanos Delcy y Jorge Rodríguez, así como a Padrino, todos presentes en
el acto transmitido por la televisora estatal VTV. El Mandatario
aseguró que las medidas contra el ministro de Defensa, en particular,
son “una ofensa a la dignidad” de la Fuerza Armada venezolana,
considerada por analistas como el principal sostén de Maduro.
“Como no
han podido dividir a la Fuerza Armada, ni van a poder dividirla (…),
sacan sus garras con sanciones contra la dignidad de este soldado leal y
revolucionario, Vladimir Padrino López”, clamó el Presidente entre
aplausos de quienes escuchaban su discurso.
Desde el año pasado, Estados
Unidos ha sancionado a Maduro y decenas de funcionarios venezolanos,
acusándolos de romper el hilo democrático, violar derechos humanos,
corrupción y narcotráfico. Las tensiones entre los dos países -que
carecen de embajadores desde 2010- se han incrementado con la llegada de
Donald Trump a la Casa Blanca.