Cientos de personas murieron tras un sismo de gran magnitud que durante la mañana de este sábado afectó a varias zonas pobladas de Nepal, destruyendo miles de estructuras, dañando el sistema vial y dejando sin servicios básicos a la población. El movimiento también fue percibido con fuerza en China, La India y Bangladesh, donde también se registraron veintenas de muertes.
Se trata de un terremoto de magnitud 7,9, con epicentro a 77 kilómetros al noroeste de Katmandú e hipocentro de sólo 15 kilómetros de profundidad, por lo que provocó graves daños estructurales en carreteras y en el aeropuerto internacional de la citada ciudad, e incluso derribó construcciones históricas, como la torre Dharahara.
El balance de muertos en las primeras horas ha sufrido un aumento crítico, llegando ya a los 1.170, según ha estado informando la policía y entes gubernamentales.
“Ha habido muertos en todas las regiones excepto en el extremo oeste. Todo nuestro personal de seguridad ha sido desplegado para rescatar y atender a los necesitados”, dijo un portavoz de la policía, Kamal Singh Bam
“Hemos recibido información de que hay grandes pérdidas materiales y humanas en Nepal”, dijo Krishna Prasad Dhakal, un diplomático de la embajada de Nepal en Nueva Delhi (India).