Las fuertes lluvias de los últimos días en el noreste argentino y el Sur de Brasil y Paraguay provocaron la evacuación de más de 14.000 personas en localidades costeras de las provincias de Formosa, Chaco, Corrientes y Misiones, producto de las crecidas de los ríos Paraguay, Pilcomayo, Paraná y Uruguay.
Formosa, con casi 8.000 evacuados, continúa siendo la más afectada. La mayoría de los desplazados se dividían entre Formosa capital y Clorinda, producto del desborde del río Paraguay. El sábado hubo dos muertos, un hombre de 35 años de nacionalidad paraguaya que navegaba en bote por una zona anegada y un funcionario de la empresa estatal de aguas que realizaba tareas a causa de las dificultades causadas por la situación, informó Clarín.
En tanto unas 3.000 personas debieron abandonar sus hogares Chaco y Corrientes por la crecida que registró el Paraná, a raíz de las fuertes lluvias registradas en la zona norte de la cuenca. En la ciudad de Corrientes, la crecida superó los siete metros de altura, mientras que en la localidad correntina de Paso de la Patria debieron evacuar de emergencia un barrio debido a que una de las defensas dispuestas para contener el agua del río cedió y se inundaron las viviendas.
La situación se vio agravada con la crecida del Río Uruguay, que dejó varias localidades aisladas y unos 3.200 pobladores evacuados en Misiones. Su gobernador, Maurice Closs, indicó que más de 6.500 personas fueron damnificadas y que la mayoría de ellas debieron dejar sus hogares para ir a refugios o casas de familiares a raíz de las inundaciones.
Closs aseguró que la provincia se encuentra en una situación de “emergencia” y “desastre”, por lo que solicitó la ayuda del Gobierno Central tanto financiera como en materia de infraestructura.
En otras localidades como 25 De Mayo, Andresito, San Francisco, San Javier, Panambí, Itacaruaré y Apóstoles también hubo evacuados. La angustia persistía este mediodía en otras localidades del Noreste, debido a un alerta emitido porque habrá una segunda crecida de los ríos Iguazú y Paraná, que agravaría la situación en ciudades costeras de las ya afectadas provincias de Corrientes, Chaco Formosa y Santa Fe.