Los
doce niños y su entrenador de fútbol, que estuvieron casi dos semanas
atrapados en una cueva en Tailandia, salieron ayer del hospital, antes
de dar una esperada rueda de prensa.
Las
autoridades esperan que el hecho de que atiendan a los medios antes de
regresar a sus casas saciará el enorme interés que suscita su historia.
“El motivo por el que se celebra una rueda de prensa es que los medios
puedan hacerles preguntas y que, después de eso, puedan regresar a sus
vidas normales sin que los medios de comunicación los molesten”, dijo el
portavoz del Gobierno, Sunsern Kaewkumnerd, a la agencia AFP. Los
expertos advierten que los jugadores del equipo de los “Jabalíes
Salvajes” y su entrenador podrían sufrir trastornos de larga duración a
raíz de su experiencia en la cueva de Tham Luang, en el norte de
Tailandia.
Los médicos avisaron a las familias de los chicos, de entre
11 y 16 años, que deberán evitar que tengan contacto con periodistas
durante al menos un mes después de abandonar el hospital. Sin embargo,
la recomendación de los médicos de mantener a los niños alejados de la
prensa durante un mes parece difícil de cumplir teniendo en cuenta el
interés que ha suscitado la historia de los niños, incluso en Hollywood.
A pesar de que tanto ellos como su entrenador están en buenas
condiciones físicas y mentales, los responsables sanitarios afirman que
se les someterá a un seguimiento sicológico adicional para detectar
posibles traumas persistentes.