¿Qué podría ocurrir sin el exmandatario en las próximas elecciones?

El
exjefe de Estado contaba con un 39% de aprobación. Ahora que sus
intenciones de retornar al poder fueron truncadas, el Partido de los
Trabajadores podría apelar para que continúe como candidato, o poner en
su lugar a Fernando Haddad, exedil de Sao Paulo.

Existe
incertidumbre en las elecciones brasileñas. La exclusión del
expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, favorito hasta ahora en todas
las encuestas para la cita programada para el 7 de octubre, remueve el
panorama electoral de Brasil.

El
Tribunal Superior Electoral (TSE) del gigante sudamericano prohibió
este viernes a Lula participar en los próximos comicios debido a que
enfrenta una condena de 12 años de presidio por el caso de corrupción
“Lava Jato” (“Lavado de autos”), que el popular exmandatario purga desde
abril en una cárcel de Curitiba, en el sur del país. Estas son cinco
claves para entender lo que debe y lo podría ocurrir tras la
inhabilitación de la candidatura de Lula.

Pese
a que negaba oficialmente tener un plan B, el PT está preparado desde
hace tiempo para que el actual candidato a vicepresidente en la fórmula
electoral de Lula, el exalcalde de Sao Paulo Fernando Haddad, de 55
años, asuma la candidatura presidencial. Por eso, el aparato de campaña
ya está preparado para ese escenario. El TSE dio al PT 10 días para
designar a su nuevo candidato.

Los plazos son claves para el partido, ya
que por ahora no puede usar su valioso espacio televisivo gratuito para
publicidad electoral. La exclusión de Lula justo cuando acababa de
comenzar el viernes la franja televisiva es un revés para el PT, que
apostaba por la imagen y el arrastre electoral de Lula en televisión.

El
mayor desafío, sin embargo, es conseguir trasladar la popularidad de
Lula a Haddad, un político experimentado y de discurso bien elaborado,
pero que no tiene el carisma de Lula. En las últimas encuestas Lula
alcanzaba hasta el 39% de los apoyos, más del doble que el exedil,
mientras que en los hipotéticos escenarios sin Lula Haddad apenas
llegaba al 4%.

El PT, no obstante, confía en que en
la transferencia sí sea efectiva ahora en la realidad. “Algunas
encuestas que he visto, muestran que hay un poder de transferencia muy
grande, cerca del 30% (de los sufragios) inmediatamente. Es un potencial
de más del 80%”, dijo a la agencia DPA la presidenta del PT, Gleisi
Hoffmann.

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