En el marco del tradicional izamiento dominical, el cual se llevó adelante ayer en la intersección de las Avenidas San Martín y Néstor Kirchner, protectoras y voluntarios que bregan por el bienestar animal se apostaron en el monolito de la capital provincial para exigir al Municipio que se retomen las castraciones de animales en la ciudad como así también que vuelvan a abastecerse de insumos para llevar a cabo las mismas.
En este sentido, TiempoSur dialogó con el profesional veterinario, Dr. Guillermo Basualto, quien señaló que actualmente existe un gran inconveniente en lo que respecta a la sobrepoblación canina en la ciudad debido a que, hace aproximadamente un mes y medio, el Municipio local hizo un párate en las campañas de castración masivas de perros y gatos, lo cual, según señaló Basualto, puede traducirse como un riesgo para la salud pública: “Una perra que no se castra, deja en su descendencia -junto con sus crías en su ciclo reproductivo- alrededor de 60.000 animales, por lo que ahí vemos la gravedad del caso al dejar de castrar”, detalló.
Campañas sostenidas
El profesional veterinario remarcó la importancia de que las campañas de castración sean “sostenidas en el tiempo” debido a que, con este tipo de interrupciones -ya sea por la falta de insumos o el motivo que sea- “redunda en una agudización de la problemática de la sobrepoblación animal”, puntualizó.
“La salud pública es responsabilidad indelegable del Estado, el cual tiene que bregar con esta problemática para solucionarla con la colaboración de toda la ciudadanía que se deben acercar a los turnos o a la metodología de trabajo que utilicen para realizar las castraciones, pero es responsabilidad del Estado”, agregó.
Por otro lado, Basualto señaló a este medio que mantuvo reuniones junto a las autoridades del área de Desarrollo Comunitario, quienes alegaron que la falta de insumos es causada “por el aumento en los medicamentos por la situación económica que se vive en el país. Si bien los mismos han aumentado, no ha sido tanto como para que el Municipio no pueda hacer una derogación del dinero para comprar insumos para las castraciones”, añadió.
“Yo creo que al señor Intendente la problemática de los perros y la sobrepoblación de la fauna urbana es algo que no le interesa mucho o bien no se encuentra interiorizado en el tema, entonces por eso es la falencia”, agregó.
Proteccionista
Por otro lado, TiempoSur dialogó con la proteccionista animal Melisa Zerda, quien indicó que se trata de una situación que puede atentar contra la salud pública: “Todos ven perros rompiendo basura y hay mucha sobrepoblación. Con la interrupción del servicio, dentro de unos meses vamos a ver una gran cantidad de camadas de perros y gatos que van a nacer y la verdad es que no hay lugares disponibles para tanta cantidad”, indicó.
Zerda señaló que tras el diálogo con la encargada del área de Desarrollo Comunitario, coordinaron para que las castraciones den inicio a partir del día lunes pasado pero, hasta el momento, las mismas no se han llevado adelante: “Nos había prometido el lunes pasado de que se iba a empezar a castrar y ya pasó una semana. Nosotros le pedimos al Intendente de que es función indelegable de él el empezar a atender la salud pública, que no descontinúe el servicio de castración porque es para los vecinos -teniendo en cuenta la situación económica actual- algo inaccesible”, remarcó.
Situación de calle
“Los animales en situación de calle provocan rotura de bolsas de basura, accidentes viales, mordeduras a los vecinos y todo esto se agrava por la falta de castraciones y deriva en maltrato, abandono, vecinos que se ven todo el tiempo en conflicto por el tema de que hay muchos perros de la calle. Nosotros queremos tanto el bien para los animales como para los vecinos y que puedan convivir en una ciudad limpia y sana”, agregó.
Por último, al ser consultado por TiempoSur sobre la cantidad de animales que deben ser castrados para poder controlar la sobrepoblación de fauna urbana, el Dr. Basualto explicó que “se calcula, para una ciudad como la nuestra, que cada dos habitantes hay una mascota. Si estamos hablando de que nuestra ciudad tiene alrededor de 130.000 habitantes, estamos hablando de hay entre 60.000 o 70.000 animales. Hay que castrar el 20% de esa población de forma anual, es decir, 12.000 animales al año. Ese el objetivo y, en un periodo corto de tiempo, se puede solucionar la problemática” al igual que señaló que otro de los pilares para controlar la sobrepoblación canina y felina en la ciudad capital es la concientización y responsabilidad por parte de la comunidad.