El presidente de Estados Unidos, Donald Trump,
desestimó este viernes como una “farsa” de sus rivales demócratas un
reporte de las agencias de inteligencia, divulgado durante una sesión
confidencial en el Congreso, que advierte que Rusia está interfiriendo
nuevamente para ayudarlo a obtener un segundo mandato.
“Otra campaña de desinformación está siendo lanzada por los
demócratas del Congreso diciendo que Rusia me prefiere a mí que a
cualquier otro candidato de los demócratas que no hacen nada”, dijo
Trump en Twitter. “¡Farsa número 7!”, sentenció, sin explicar a qué
hacía referencia el número.
Los legisladores demócratas expresaron nuevas preocupaciones después
de recibir información clasificada del entonces director interino de
Inteligencia Nacional, Joseph Maguire, en la que el funcionario advirtió
supuestamente que Rusia estaba interviniendo en la campaña con la
esperanza de ayudar a las posibilidades de reelección de Trump.
El diario The New York Times informó que Trump recriminó a
Maguire, quien fue removido de su cargo esta semana, por permitir que se
llevara a cabo la sesión informativa.
Según el periódico neoyorquino, Trump estaba particularmente enojado
con la presencia en esta sesión informativa, que data del 13 de febrero,
de Adam Schiff, el demócrata que dirigió la investigación que
desencadenó su acusación en el Congreso.
Trump ya había expresado su molestia después de que la comunidad de
inteligencia informó públicamente que Rusia había interferido en la
campaña electoral de 2016 -incluyendo estrategias de manipulación de
redes sociales- para respaldar a Trump frente a su rival demócrata,
Hillary Clinton.
“Contamos con los servicios de inteligencia
para informar al Congreso de cualquier amenaza de interferencia
extranjera en nuestras elecciones. Si la información es
verdadera y el presidente interfiere con ella, entonces está nuevamente
poniendo en peligro nuestros esfuerzos para detener toda interferencia
extranjera. Tal y como lo advertimos”, tuiteó Schiff.
Por su parte,
Rusia achacó las nuevas acusaciones de la inteligencia estadounidense,
cuyos detalles aún no se conocen, a un ataque de “paranoia”.
“No tiene nada que ver con la verdad”, dijo a los periodistas el
portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, denunciando “nuevos mensajes
paranoicos que desafortunadamente se volverán más comunes a medida que
se acerquen las elecciones” en Estados Unidos.
Moscú siempre ha negado cualquier implicación en la campaña electoral
de 2016, con la ayuda de hackers y de ‘trolls’ rusos en las redes
sociales, a pesar del consenso de las agencias federales estadounidenses
en que sí existió injerencia.
Por su parte, Trump siempre ha asegurado que no necesitaba de la ayuda de Moscú para llegar a la Casa Blanca.
“El presidente ha negado la injerencia extranjera en las elecciones
durante tres años porque su ego no puede aceptar que Rusia intervino a
su favor”, denunció el demócrata Bennie Thompson, presidente de la
Comisión de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes.
Para reemplazar a Maguire, Trump eligió a Richard Grenell, el actual
embajador estadounidense en Alemania, quien, según los demócratas,
carece de la experiencia necesaria para un puesto en el que supervisará
17 agencias federales, incluida la CIA.
La Casa Blanca aseguró que Grenell tendría un “enfoque imparcial” y
Trump dijo el viernes que cuatro candidatos serían seleccionados para
aspirar a asumir el cargo de forma permanente.
FUENTE: BIOBIO CHILE