Llevaban
poco más de un minuto cargando las bolsas con joyas cuando una mujer
intentó disuadirlos. En un segundo, la apuntaron con una pistola.
El
ataque ocurrió a plena luz del día al interior de un centro comercial de
Barcelona e implicó a cuatro encapuchados.
Previo a la aprehensión de
dos chilenos, la policía española ya hacía referencia a una banda de
esta nacionalidad. La violencia empleada, explicó el subprefecto jefe de
Interpol, dependiente de la PDI, Ricardo Quiroz, los delató.
Según
cifras de la policía civil, 57 chilenos han sido detenidos en lo que va
del año. “Si lo comparamos con el antiguo ‘lanza internacional’, estos
están más especializados. En promedio tienen 29 años
y son muy violentos. Son capaces de enfrentar la policía cuando son
sorprendidos y muchos tienen vínculos familiares entre sí o vivían en
una misma vecindad”, señaló el detective a Emol.
Así también señaló que
30 de los detenidos presentan al menos una orden de aprehensión en
nuestro país por delitos contra la propiedad, especialmente robo en
lugar habitado y con intimidación. “Se están haciendo conocidos en el
extranjero por su violencia y forma de hablar.
En Barcelona incluso
maniataron a un dependiente de local comercial. Es ese modus operandi el
que le dio pistas a los policías para identificarlos”, agregó. Dentro
de los países “preferidos” para delinquir, se encuentra Argentina,
España, Francia y Uruguay, aunque últimamente se registraron casos en
Suecia y Canadá. En este último se atrapó una banda de 14 personas dedicadas a ingresar a domicilios y la cual logró un botín de casi mil millones de pesos.
Otro
caso que causó impacto en sus pares internacionales fue el de Punta del
Este, donde un grupo llevó la técnica de explotar cajeros automáticos.
“Es un balneario muy tranquilo y si no es verano, muchos locales
cierran. Así que el hecho que entre una turba de personas amenazando con
armas de fuego causa mucha conmoción”, indicó Quiroz.
En cuanto a los
casos que son requeridos en Chile, el policía explicó que muchos de
ellos salieron del país por pasos no habilitados o bien la orden de
aprehensión se despachó después de su salida. Los detenidos deben
enfrentar primero a la justicia extranjera, antes de la chilena. En el
caso local, Interpol notifica a la autoridad judicial sobre los
antecedentes, quien decidirá si se solicita una extradición.